Un estudio internacional basado en 243 genomas antiguos de 31 yacimientos revela que el dominio de Roma provocó una transformación demográfica mucho mayor que las migraciones posteriores, cuyo impacto varió según la región y el contexto social.
La llegada de suevos, alanos y visigodos no borró la profunda huella genética de la Hispania romana
Un estudio internacional basado en 243 genomas antiguos de 31 yacimientos revela que el dominio de Roma provocó una transformación demográfica mucho mayor que las migraciones posteriores, cuyo impacto varió según la región y el contexto social.