Mientras damos palmas o bailamos en la discoteca, llevamos a cabo un proceso biológico bastante preciso que se consideraba exclusivo de los seres humanos. Una investigación de más de veinte años revela cómo ha evolucionado la percepción del ritmo.
Así es cómo los bebés y algunos simios sienten el ritmo de la música
Mientras damos palmas o bailamos en la discoteca, llevamos a cabo un proceso biológico bastante preciso que se consideraba exclusivo de los seres humanos. Una investigación de más de veinte años revela cómo ha evolucionado la percepción del ritmo.