Un estudio dirigido desde el Real Jardín Botánico-CSIC sobre un grupo de amebas con caparazón llamadas Arcellinida refuta la clásica suposición de que los microbios están en todas partes y abre una nueva ventana a cómo el árbol de la vida está moldeado por el clima de la Tierra.
Las glaciaciones del Cuaternario moldearon la diversidad de amebas en la península ibérica
Un estudio dirigido desde el Real Jardín Botánico-CSIC sobre un grupo de amebas con caparazón llamadas Arcellinida refuta la clásica suposición de que los microbios están en todas partes y abre una nueva ventana a cómo el árbol de la vida está moldeado por el clima de la Tierra.