Un estudio de Involcan localiza varias anomalías entre 10 y 30 kilómetros de profundidad y apunta a una posible relación con los terremotos registrados desde 2016.
Qué ocurre bajo Tenerife: detectan zonas con posible magma que coinciden con la actividad sísmica
Un estudio de Involcan localiza varias anomalías entre 10 y 30 kilómetros de profundidad y apunta a una posible relación con los terremotos registrados desde 2016.