Una investigación emplea la antropología, la historia y la genética para argumentar que más allá de la cantidad de horas, los hábitos y la regularidad del sueño son factores más importantes a la hora de caracterizar el descanso de las sociedades preindustriales.
Antes de la industrialización no se dormía más, pero los patrones de sueño eran diferentes
Una investigación emplea la antropología, la historia y la genética para argumentar que más allá de la cantidad de horas, los hábitos y la regularidad del sueño son factores más importantes a la hora de caracterizar el descanso de las sociedades preindustriales.